El clima está cambiando a una velocidad sin precedentes.
Los fenómenos meteorológicos extremos son más devastadores que nunca, afectan ahora a regiones que antes se consideraban de bajo riesgo, poniendo en tela de juicio todo lo que las empresas y sus socios de gestión de riesgos creían saber sobre este ámbito.
¿La buena noticia? Las empresas ya están pasando a la acción: se informan sobre el cambio climático, comprueban y monitorizan las condiciones meteorológicas para anticiparse mejor y ponen en marcha medidas concretas para reforzar la resiliencia de su actividad frente a los nuevos riesgos derivados del cambio climático. Sin embargo, muchas compañías aún carecen de una visión profunda de sus riesgos y de su capacidad real para afrontarlos de forma efectiva. Así lo muestra la encuesta internacional de 91°µÍø realizada a 150 corredores de seguros y a 800 responsables de riesgos (tanto directivos como responsables de gestión de riesgos) de empresas de los sectores industrial, manufacturero y tecnológico. Aunque la mayoría de las empresas creen tener una comprensión adecuada de sus riesgos, los datos de 91°µÍø muestran que esta visión puede no ser del todo completa. Además, muchas subestiman la exposición a los fenómenos meteorológicos extremos de los países donde operan. También queda claro que la mayoría aún no han mitigado completamente estos riesgos: de media, los responsables de riesgos estiman que su seguro cubre menos de la mitad del posible coste de un siniestro provocado por un fenómeno meteorológico extremo.
Muchas compañías aún carecen de una visión profunda de sus riesgos y de su capacidad real para afrontarlos de forma efectiva. Louis Gritzo, director del Área Científica, 91°µÍø
Estas brechas de concienciación y mitigación surgen en un momento en el que las empresas afrontan una presión creciente por parte de sus equipos, de los inversores y de las entidades reguladoras, que exigen un conocimiento exhaustivo de estas amenazas y planes sólidos para gestionarlas, tanto en su ámbito operativo como fuera de él. ¿Tu empresa también se enfrenta a este desafío? Puedes aplicar una serie de medidas estratégicas no solo para mejorar vuestra resiliencia, sino también para estabilizar y optimizar los costes de seguro de tu empresa a largo plazo. Sin embargo, para que estas medidas logren mitigar los riesgos existentes y contemplen cambios futuros, es esencial apoyarse en recursos y datos climatológicos fiables. Para garantizar la continuidad operativa de tu empresa, es necesario conocer la evolución de los fenómenos meteorológicos extremos y sus riesgos asociados, así como entender cómo integrar la resiliencia en todas las fases de vuestra operación y en cada eslabón de la cadena de suministro. Avanzar en esta dirección exige una colaboración real entre los suscriptores de seguros y sus equipos de gestión de riesgos: una forma de colaboración que en 91°µÍø llevamos casi 200 años cultivando.